el caso reimer

David Reimer, el niño convertido en niña.

 

 

Al parecer, la humanidad (o cierta parte de ella) nunca aprende lo suficiente, por eso nos parece interesante recordar el famoso caso de David Reimer.

Aun son muchos los ciudadanos de a pie y prestigiosos profesionales los siguen pensando que la identidad de género es algo que uno elige y puede ser cambiada a modo de camisa y pantalón.

 

Hoy hablaremos del experimento con terribles resultados en el que el joven Bruce Reimer fue convertido bajo las directrices del psicólogo John Money en mujer.

 

Money era un psicólogo conocido por sus trabajos sobre los roles de género y el desarrollo sexual realizados a partir del estudio de pacientes intersexuales.

Además, era uno de los impulsores de la teoría de la neutralidad de género, sosteniendo que la identidad de género se aprendía desde la infancia por aprendizaje social, y que eso podía ser cambiado.

 

el caso de los reimer

 

La historia de David Reimer.

 

Bruce Reimer nació junto con su hermano gemelo Brian, en la ciudad de Winnipeg, Canadá, como otro niño cualquiera el 22 de agosto de 1965.  Días después y tras someterse a una , a-priori, sencilla operación de circuncisión pues ambos niños sufrían fimosis, perdió su pene ante una negligencia médica.

Los padres, desesperados ante la infortunada consecuencia buscaron incansablemente ayuda entre la comunidad médica hasta que desafortunadamente dieron con el psicólogo John Money.

 

Este hombre les sugirió que la mejor alternativa para el caso del pequeño Bruce era convertirlo en mujer esgrimiendo que según sus conocimientos, la identidad sexual humana se forja en los primeros años de vida y que por lo tanto, era posible convertir al chico en una chica (a la vez que en un conejillo de indias del doctor). Una solución según él mucho mejor que ser un hombre sin pene.

 

John Money, comenzó sus ensayos con el joven Bruce, al que renombró por Brenda. Instruyó a los padres para que tratasen a la ahora Brenda como a cualquier otra niña y sobre todo que nunca le contaran lo que había pasado.

La sometieron a una operación en la que extirparon sus testículos y reconstruyeron unos órganos sexuales femeninos además de comenzar con una terapia hormonal.

La historia se fue complicando a medida que pasaban los años. La ahora niña no aceptaba llevar vestidos ni jugar con muñecas y prefería imitar a su padre mientras este se afeitaba todas las mañanas.

 

Paralelamente,  el doctor Money publicó el primer libro sobre el «estudio John/Joan» (como lo había bautizado) bajo el título “Man & Woman, Boy & Girl”.

Las conclusiones que reflejaban eran las opuestas. pues aseguraba que tras haber enfatizado en el uso de la ropa femenina, Brenda ya tenía una clara preferencia por los vestidos. Que se sentía orgullosa de su pelo largo. Que por Navidades había pedido una casa de muñecas y un carrito de paseo. Que la orientación de género se había impuesto…

 

Para cuando Brenda llegó a la adolescencia sufría depresión y se había intentado suicidar al menos una vez.

A la edad de 15 años, ante el sufrimiento e incomprensión de Brenda a cerca de su sexualidad, su padre no pudo contener su dolor y contó a la chica toda la verdad. Y fue en ese momento cuando la joven adolescente volvió a ser un chico. Cambió su nombre por el de David, se sometió a la extirpación de los pechos que le habían crecido debido a las hormonas y se reconstruyó su sexo original.

Años después el ahora David se casó.

 

John Money dejó de publicar sobre el caso, sin dar a entender que el experimento había fracasado. La historia de David Reimer saltó a la luz en 1997 gracias al doctor Milton Diamond de la Universidad de Hawai, quien convenció a David de que contar su caso ayudaría que no le ocurriera a nadie más.

 

 

Podríamos terminar en este punto la historia de los Breimer, y dejar a la audiencia con un sabor dulce después de todo este cúmulo de infortunios. Pero por desgracia, la triste historia de la familia no acabó aquí.

Fruto de tanto estrés, la madre enfermó de depresión y el padre de alcoholismo. Su hermano Brian, tras una vida un tanto descontrolada, contrajo al igual que su madre una depresión que le llevó al suicidio. El joven David, tras una separación traumática y todos los problemas psicológicos que arrastraba desde su niñez, también se suicida a los 32 años.

 

Como reflexión, podríamos decir algo que ya muchos saber y que a otros muchos no les apetece reconocer: el rol sexual viene determinado biológicamente y es independiente del aspecto de nuestro cuerpo.

Seremos hombre o mujeres si nuestro cerebro está formulado con esa genética independientemente de que sea acompañado por un aspecto físico u otro.

 

Más información sobre el caso reimer:

 

 

 

Quizás también le interese: Descubre porqué no quieren que seas feliz.

tecnica boligrafo verde ser mas feliz

Deja tu comentario.

Comentarios

No te pierdas nuestras Novedades.
Suscríbete a nuestros Boletines Informativos.
Respetamos tu privacidad..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *