Los mejores chistes para reírse del frío fue publicado primero en Monologos, humor y risas.

Desde hace algunos días, una ola de frío siberiano está afectando a gran parte de la península Ibérica. Esto ha provocado situaciones alarmantes entre la población. Han sido muchos los que se han quedado tirados en la carretera sin poder continuar su camino debido al temporal de nieve. Para llevar mejor esta situación, además de algo calentito, no hay nada como echarse unas buenas risas, ya sea solo o en compañía. Es por esto que hoy queremos compartir con todos vosotros, algunos de los mejores chistes que hemos encontrado para poder reírse del frío. Sigue leyendo y descubre los que os traemos.

Fuente: globered

Como sobrevivir al invierno

Un cura es enviado a Alaska. Un obispo lo va a visitar un año más tarde y le pregunta:
– ¿Y cómo le va aquí?
– Bueno, si no fuera por mi rosario y mis dos whiskys al día, estaría completamente perdido. Por cierto, ¿le gustaría tomar un whisky?
– Sí, por favor.
– ¡Rosario! ¡Trae un whisky al obispo!

El motivo por el que el frío no tiene amigos

Un día alguien le dijo a los niños:- No entren allí porque está frío.
Y esa es la razón por la cual frío se quedó sin amigos…

La moraleja

Un maestro les advierte a sus estudiantes sobre los peligros de salir afuera en el clima frío con la vestimenta incorrecta y les cuenta una breve historia:
– Había una vez un muchachito, que estaba tan ansioso por salir a jugar con su trineo, entonces no se puso un abrigo y una bufanda. Al salir a jugar el frío le provocó una neumonía y a los días el pequeño murió.
El profesor hizo una pausa para permitir que la moraleja de esta historia haga efecto en los jóvenes. Desde el fondo se escucha una voz que pregunta:
– Profesor muy linda historia, pero ¿qué pasó con el trineo?

Fuente: photobucket

Literalidad

– Mamá, Mamá, afuera está frío.
– Bueno, dile que pase.

La pregunta

– ¿Qué hace un tacaño si tiene frío?
– Se pone al lado de la estufa.
– ¿Y si tiene mucho frío?
– La enciende.

Hogar dulce hogar

Luz y Jorge, una pareja de jóvenes recién casados, le compró a un matrimonio de ancianos una casa antigua ubicada en el norte del Estado de Nueva York. Cuando llega el invierno, los jóvenes se empiezan a preocupar por la calefacción en el nuevo hogar. El muchacho le dice a Luz:
– Mi amor, si ellos pudieron vivir aquí todos estos años, nosotros también podemos hacerlo.

Una noche de noviembre, la temperatura llegó a bajo cero, y la mujer se despierta y ve que los vidrios de la parte del interior de las ventanas están cubiertos de escarcha. Al día siguiente, Jorge llama a los vendedores para preguntarles cómo habían mantenido la casa caliente durante el invierno. Luego de un breve diálogo, cuelga. Luz lo mira y ansiosa pregunta:
– ¿Y? ¿Qué han dicho Jorge?

Luego de unos minutos, Jorge murmura:
– Durante los últimos 30 años, se han ido a Florida para pasar el invierno.

La ventana indiscreta

Gabriela le cuenta a Raúl:
– Acabo de hablar por teléfono con Sara, que está en Minnesota.
Raúl comenta:
– Uy, el frío que debe hacer allí…
La mujer asiente y cuenta:
– Si, y desde esta mañana la nieve les ha llegado casi a la altura de la cintura y sigue cayendo. La temperatura está bajando muchísimo y el viento del norte es cada vez mayor.
Su marido no ha hecho otra cosa que mirar a través de la ventana de la cocina todo el día. Sara dijo que si se pone peor, va a tener que dejarlo entrar a la casa.

Noche de invierno navideña

Había una vez un hombre perfecto que se encontró con una mujer perfecta, se hicieron novios y tuvieron una relación perfecta por dos años hasta que se casaron. Su matrimonio era perfecto y su relación siguió siendo perfecta.

En la víspera de Navidad del año pasado, la pareja perfecta iba en su auto nuevo perfecto por la calle no tan perfecta, y se encontraron a Santa Claus sentado en la nieve porque su trineo se había dañado. La pareja perfecta subió a Santa con todos sus juguetes al auto nuevo perfecto, y empezaron a repartir juguetes casa por casa, pero el clima empeoró y tuvieron un accidente, ¿quién de los tres sobrevivió?

Ninguno, porque los tres son una fantasía.

Recuerda: La pareja perfecta no existe.

¿Qué otros chistes para reírse del frío conoces? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!

Los mejores chistes para reírse del frío fue publicado primero en Monologos, humor y risas.

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