vive el momento carpe diem. el mañana no existe

A veces, ya no existe el “un día de estos…” o “algún día…”.

 

Mi amigo abriendo el cajón de ropa de su esposa,  se percató de una pequeña bolsa.

-Recuerdo que la compramos hace ya mucho tiempo, creo que en el último viaje que hicimos juntos.- Me dijo.

Abrío el paquete, era una pieza de joyería de oro con brillantes.

-Es su collar favorito. Precioso, al igual que ella.- Exclamó mirando hacia el suelo- Nunca lo usó,  lo guardábamos para una ‘ocasión especial’.- Replicó

 

-Bueno… creo que esta es la ocasión- Dijo para si.

Cogio la bolsita y la depositó en una caja sobre su cama  junto con otras prendas para llevar a la funeraria. Su esposa acababa de morir.

 

Se volvio hacia mi y con los ojos llenos de lágrimas me dijo:

-No guardes nada para una ocasión especial, cada día que vives ha de ser una ocasión especial.-

 

Todavía recuerdo esas palabras que desde entonces han cambiado mi vida.

 

Ahora estoy leyendo más y limpiando menos.

Me siento en la terraza y admiro el paisaje sin fijarme en las malas hierbas del jardín.

Paso más tiempo con mi familia y amigos y menos tiempo en el trabajo.

He comprendido que la vida debe ser un patrón de experiencias para disfrutar, no para sobrevivir.

Ya no guardo nada. Uso mis copas de cristal todos los días y me pongo mi abrigo nuevo para ir al supermercado.

 

Ya no guardo mi mejor perfume para fiestas especiales, lo uso cada vez que me apetece hacerlo.

Las frases “algún día…” y “uno de estos días”, están desapareciendo de mi vocabulario. Si vale la pena verlo, escucharlo o hacerlo, quiero verlo, escucharlo o hacerlo ahora.

 

Son esas pequeñas cosas dejadas sin hacer las que me harían enojar si supiera que mis horas están limitadas.

Enojado porque dejé de ver a buenos amigos con quienes me iba a poner en contacto “algún día”; enojado porque no escribí ciertas cartas que pensaba escribir “uno de estos días”; enojado y triste porque no les dije a mis hermanos y a mis hijos con suficiente frecuencia, cuánto los amo.

Ahora trato de no retardar, detener o guardar nada que regalaría risa y alegría a nuestras vidas. Y cada mañana me digo a mí mismo que este día es especial… cada día, cada hora, cada minuto… es especial

 

¿Qué os parece la historia?  Conmovedora, ¿verdad?

Esta es una adaptación de un mensaje que me llegó por Whatsapp y al parecer, al igual que al protagonista de ella, está empezando a cambiar mi forma de pensar.

Agradezco enormemente a quien me la envió, pues su acción me ha ayudado a ver lo que es realmente importante en mi vida.

¿Estamos dispuestos a vivir así, cada momento como una ocasión especial? ¿O seguiremos esperando a ese “algún día” que quizás nunca llegue?

 

No dudes en compartir esta historia si crees que puede ayudar a algún ser querido.

 

 

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"Decidido a crear un website útil para quien lo quiera y desee."

Título del Artículo: No esperes tanto para una ocasión especial. Mañana puede ser tarde.

Última modificación: 19 de Marzo de 2017

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