limpiadora del hogar

España incumple las normativas europeas y se convierte en el peor ejemplo de Europa.

 

A sus 58 años, Lucrecia, una nicaragüense que lleva trece años viviendo en España trabajando como empleada doméstica, ha visto de todo en su sector. Con su organización Territorio Doméstico lucha por los derechos laborales de personas que, como ella, prestan un servicio fundamental para otras. “Si no te planchamos la ropa, te limpiamos la casa, te cuidamos a tus padres… a ver cómo puedes desarrollar tu trabajo personal”, dice.

¿Cómo es posible que no tengáis paro si os quedáis sin trabajo? Es una de nuestras luchas. Nos cambiaron al sistema especial del Régimen General pero seguimos metidas en el cajón de la precaridad. Ahora mismo puedes estar doce años trabajando en una casa, que si te vas a la calle te quedas sin ninguna ayuda y a merced de cómo puedeas sobrevivir. Parece que el Gobierno no tiene voluntad en solucionar esto y que prefiere tener sumergido el empleo de hogar.

Pero… ¿a quién le conviene que sea sumergido? Muchos se quieren aprovechar de gente que sufre todavía la crisis económica y tiene necesidad. Yo estoy en paro porque me niego a aceptar algunas cosas que me han ofrecido como trabajadora de hogar, salarios superprecarios e inferiores al salario mínimo.

Excusas miles, ¿no? De todo. Que no tienen dinero, que si ‘yo te pago esto y luego tú asumes la seguridad social’. Ya ni siquiera te ofrecen una tarifa a la hora. La última propuesta que recibí me decía que me pagarían 400 euros al mes por trabajar cinco horas diarias de lunes a viernes… y sin darme de alta en la Seguridad Social. Y dijiste que no… Así es. Pero mira, también te digo que hay muchas personas que viven de forma muy precaria. No te pagan la Seguridad Social porque realmente no pueden. El Estado debería solucionar la situación de estas personas. Hay personas mayores y dependientes que han aportado dinero a la Seguridad Social y ahora no tienen dinero para pagarnos un salario justo. Algunas empleadas dicen que no les conviene que les den de alta. No te voy a negar que existen esos casos aislados. Los hemos escuchado, claro. Pero son minoritarios. La mayoría de las empleadas domésticas nos quejamos de la precarización de nuestros salarios y de que no tengamos acceso a prestaciones.

¿Dirías entonces que el sistema para las trabajadoras del hogar ha sido un fracaso? Claro que está mal. Y no solo por lo del paro, también porque tiene carencias en salud laboral. Yo he tenido lumbago y el médico no me ha querido dar la baja pese a que mi trabajo implica limpiar cristales o pasar tiempo de rodillas aseando a personas dependiente y con alzheimer. No tenemos ningún tipo de amparo.

¿Qué solución le encuentras? Que España ratifique el convenio 189 de la OIT, como ha hecho más de la mitad de los países de la UE. Tenemos abierta una petición en Change para recoger firmas porque con este marco se mejorarían nuestras condiciones laborales, tendríamos paro y se realizarían más inspecciones.

 

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Lucrecia, el ejemplo del fracaso doméstico en España.
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Título del Artículo: Lucrecia, el ejemplo del fracaso doméstico en España.

Última modificación: 3 de julio de 2017